



El proyecto se centra en la investigación de diferentes calles de Santiago que tienen nombres asociados a sistemas monárquicos o, en su defecto, a ideas relacionadas con la realeza. Tomando como punto de partida el espacio donde se encuentran estas calles y considerando las particularidades socioeconómicas y culturales que la rodean, se busca tensionar y generar extrañeza con los posibles significados e implicancias de nombrar dichos espacios desde una narrativa tan ajena al propio funcionamiento. Este habitar de la realeza en el país, se funde con mecanismos de ironía y con cierta atmósfera decadente, cotidiana o doméstica que establece quiebres entre lo nominal, lo ficticio y el espacio real.